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Jubilación: cómo empezar hoy a construir un plan para el futuro

Educación financiera3 de junio de 20265 min

La expectativa de vida creció de manera significativa durante las últimas décadas. Como consecuencia, cada vez más personas pasarán veinte o incluso treinta años de su vida jubiladas. Financiar este periodo representa un desafío que requiere planificación y, sobre todo, tiempo.

Jubilación: cómo empezar hoy a construir un plan para el futuro

Vivir más años es una buena noticia, pero también plantea nuevos desafíos para los sistemas jubilatorios de todo el mundo. La mayoría opera bajo un esquema de reparto, en el que los trabajadores activos financian, mediante sus aportes, las jubilaciones actuales.

Este modelo funciona mejor cuando existe una cantidad elevada de trabajadores por cada persona jubilada. Sin embargo, esa relación se viene deteriorando en numerosos países desarrollados y también en buena parte de la región, como consecuencia de una combinación de factores:

  • Vivimos más años, por lo que cada persona jubilada demanda al sistema durante más tiempo.
  • Nacen menos chicos, por lo que hacia adelante habrá relativamente menos trabajadores activos para sostener a cada jubilado.
  • Crece la informalidad laboral, achicando la base de aportantes que efectivamente sostiene el sistema con contribuciones.

En Argentina, la informalidad laboral tiene un peso particularmente relevante y constituye uno de los factores que explican el escenario desafiante que enfrenta el sistema previsional hacia las próximas décadas. De todos modos, se trata de un fenómeno que excede a nuestro país: Europa, Japón, Estados Unidos y distintos países de América Latina también analizan cómo sostener sus sistemas de reparto frente a estos cambios demográficos.

Una alternativa: complementar la jubilación con planificación e inversión

Ante un desafío que es estructural y de largo plazo, tenemos dos herramientas fundamentales para complementar lo que el sistema previsional pueda ofrecer:

  • El tiempo, que cuando se usa a favor, empezando a planificar temprano, reduce muchísimo el esfuerzo necesario para alcanzar un objetivo.
  • El mercado de capitales, que nos permite transformar ahorro en inversión, y esa inversión en un flujo de fondos propio para el día en que dejemos de trabajar.

Esto significa que no necesariamente debemos depender exclusivamente de lo que el sistema previsional pueda pagar dentro de veinte o treinta años. Es posible comenzar a construir, de manera individual, un complemento para los ingresos de la jubilación.

¿Por dónde empezar a planificar la jubilación?

Primer paso: definí cómo te gustaría vivir después de jubilarte.

Antes de pensar en inversiones, conviene responder una pregunta básica: ¿qué estilo de vida quiero tener cuando deje de trabajar?

No todas las personas tienen las mismas expectativas. Algunos desean mantener exactamente el nivel de vida que tienen hoy, mientras que otros imaginan una etapa con más viajes, nuevos proyectos o incluso emprendimientos personales.

Definir ese objetivo permite empezar a estimar cuánto dinero podría ser necesario para sostener ese estilo de vida. No hace falta llegar a un número exacto desde el principio, lo importante es tener una referencia que sirva como punto de partida.

Segundo paso: calculá cuánto deberías generar mensualmente.

Una vez definido el estilo de vida deseado, el siguiente paso es estimar tus ingresos y gastos futuros. Algunas preguntas que pueden ayudarte:

  • ¿Qué porcentaje de mis ingresos actuales necesitaría mantener?
  • ¿Qué gastos probablemente pueden disminuir?
  • ¿Qué nuevos gastos podrían aparecer?
  • ¿Qué parte de esos ingresos podría cubrir una jubilación o pensión, y qué parte debería provenir de mis propios ahorros e inversiones?

Responder estas preguntas permite transformar un deseo en una meta financiera concreta. A partir de esa meta, es posible diseñar un plan de ahorro e inversión que determine cuánto ahorrar cada mes, durante cuántos años y con qué rendimiento esperado, para construir el patrimonio necesario que permita sostener el nivel de ingresos deseado durante la jubilación.

Tercer paso: utilizá el tiempo a tu favor.

Uno de los conceptos más importantes en este camino es el interés compuesto. Cuando una inversión genera rendimientos y esos rendimientos vuelven a invertirse, el capital empieza a crecer sobre una base cada vez mayor. Ese efecto se potencia a medida que pasan los años.

Por eso el tiempo suele ser uno de los activos más valiosos para un inversor. Comenzar antes implica darle más tiempo al capital para crecer.

Cuarto paso: elegí una estrategia según tu horizonte de inversión.

No existe una única cartera ideal para todas las personas. En general, cuanto más lejana está nuestra jubilación, mayor suele ser la capacidad para asumir las fluctuaciones propias de inversiones con potencial de crecimiento. A medida que ese objetivo se acerca, muchas personas optan por priorizar una mayor estabilidad del capital mediante inversiones más conservadoras. Independientemente de la estrategia elegida, diversificar suele ser una herramienta clave para administrar el riesgo.

En este proceso, contar con el acompañamiento de un asesor financiero puede marcar la diferencia. Ya sea para comenzar a invertir, revisar una cartera existente o adaptarla a medida que se acerca la jubilación, un asesor puede ayudar a diseñar una estrategia alineada con los objetivos personales, el horizonte de inversión y el perfil de riesgo.

Último paso: revisá el plan con regularidad.

Planificar el retiro no es una decisión que se toma una única vez. Las circunstancias personales, los objetivos y las condiciones del mercado pueden cambiar a lo largo del tiempo.

Por eso, es conveniente revisar periódicamente la estrategia y comprobar que continúe alineada con los objetivos planteados.

Planificar hoy para el futuro

La jubilación comienza a construirse mucho antes del momento de dejar de trabajar. Ya sea que falten cinco, diez o treinta años, empezar con anticipación permite aprovechar durante más tiempo el crecimiento potencial del capital.

En un contexto en el que los sistemas previsionales enfrentan desafíos vinculados con los cambios demográficos, pensar en el futuro y tomar decisiones con anticipación adquiere cada vez mayor importancia.

El tiempo y el mercado de capitales son dos herramientas fundamentales para construir un patrimonio que complemente los ingresos de la jubilación y ayude a sostener el estilo de vida que cada persona proyecta para esa etapa.